Una hoja, una lapicera y estas ganas de escribirte a vos. Tanto tiempo pasó de aquella vez que nos encontramos de casualidad en ese tren. Miles de ilusiones corrieron por mis venas al oirte hablar, ¿quién iba a imaginarse que tus palabras iban dirigidas a mí?. Tu cara al enfrentarse al sol era casi utopica, tener tus ojos mirandome era todo un sueño cumplido. Me enamoré de vos, era increíble, parecía un chico. Y vos con esas ganas de recibirme, no me podía resistir. Semanas, meses pasé con vos. Y mirá como siguió todo. Es increíble como las cosas pueden cambiar de un dia para el otro. Yo volvia a casa, cansado como siempre. Te ví sentada, llorando. Mi cuerpo no sabía que hacer, si entrar y enfrentarme a todos tus demonios, o huir, huir bien lejos de ahí. Pero no podía hacerte eso, vos eras todo en mi vida, no podía dejarte y correr, nunca enterarme de lo que a vos te había pasado, no podía ser tan cruel. Así que entre y te enfrente. De tu boca salieron cosas que nunca me hubiera creido. Tu cara y tus ojos se habían transformado en algo malvado, puedo decir que hasta podía ver todos tus fantasmas acechandote desde allí, todas esas cosas, esos recuerdos, tan guardados. Y yo con ese no se qué que me impedia consolarte, hablar. Y él ahi, tirado, sin moverse, sin poder moverse nunca más. El unico regalo que supe darte, se había vuelto una cosa tan frágil. No podía creerlo. No pude creerlo. Y vos no supiste aguantarlo. Y te fuiste, hiciste lo que yo nunca pude hacer: huiste, huiste bien lejos de acá, donde todo te recordaba a él, donde todo era una herida. No te podía culpar, no podía responsabilizarte del vacío en el alma que tuve cuando te fuiste. Pero a todo se acostumbra a uno, y así fue con vos. Me atrevo a decir que hasta aprendí a reemplazarte, nunca igualandote, pero si supe bien como reemplazarte. Y seguí sin mirar atrás, porque de nada servía. Pero acá estoy, con estas ganas de escribirte a vos, de saber en qué andas, de saber que vos también pudiste seguir, de saber, de creer, que algún día, en algún lugar, podrías contestarme.
No hay comentarios:
Publicar un comentario