miércoles, 24 de marzo de 2010
Quédate
¿Qué harás, mi amor, toda tu vida? Sí cada paso que das es una huida más. Huir de vos, de tu mente, de tus heridas o de mí, ¿qué será la próxima vez, mi eterna nómade? Es que acaso no te das cuenta que el alma se te cansa y la mente se te nubla. ¿No te das cuenta que no tienes donde ir? Si tu alma está acá conmigo, si tu pena está allá con vos. ¿Cuándo te cansarás? Correrás, siempre correrás atada a mí. Tú, mi dulce pena, lo sabes. Sigamos adelante con esta farsa, yo te suelto y vos seguís, pero vos estás aquí. ¿Qué haremos cuando la vida me obligue a soltarte verdaderamente? ¿Podrás seguir? ¿Qué pasará cuando no quede más que la salida fácil, el eterno suicidio? ¿Podrás aceptarme entonces? Deja de correr vida mía, deja de escapar. Toma mi mano, soy más real que todo tu circo. Quédate aquí, deja tus salidas, tus falsos pasos y quédate.
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